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lo que debes saber sobre los lubricantes industriales y sus tipos

Ya que te hemos hecho una guía sobre lubricantes para motores automovilísticos, ahora te explicaremos todo sobre lubricantes industriales.

La cuestión es que toda máquina requiere de lubricación para evitar los daños por fricción, es por eso que existen los fluidos para aplicaciones industriales, que se utilizan en los sistemas mecánicos de plantas de fabricación.

 

La importancia de la aplicación de fluidos a escala industrial reside, básicamente, en que te ayuda a evadir problemas económicos y, aunque no lo creas, con el uso de lubricación también puedes evitar problemas legales.

Desventajas de no usar lubricación en los procesos industriales

¿Qué le pasaría en una fábrica si no se utilizan lubricantes industriales?

Acá te enumeramos algunos aspectos desfavorables para que lo tengas más claro:

  1. Sin duda alguna, entre las más tediosas consecuencias de no utilizar fluidos encontraremos los errores de producción, lo que se traduce en pérdidas de tiempo y material.

  2. Cuando las piezas metálicas de una industria no cuentan con la lubricación adecuada, requieren de mayor esfuerzo para cumplir con sus funciones, por lo que el consumo de energía es mayor

  3. Al igual que en los motores de automóviles, las máquinas que no están lubricadas demandan más combustible.

  4. Sin el mantenimiento adecuado (que obviamente incluye la lubricación) las averías de los sistemas mecánicos empiezan a hacerse más comunes y los gastos por reparación más costosos.

Esto hace que se comprometa el rendimiento y la vida productiva de las maquinarias.

 

  1. Por falta de lubricantes, puede ocurrir lo menos deseado: los accidentes laborales que, en el peor de los casos, pueden costar la vida de los trabajadores. (Aquí es donde nos referíamos a que los problemas podrían escalar al ámbito legal).

Como nacieron los lubricantes industriales y su evolución en la historia

El nacimiento de los lubricantes tuvo lugar algunos milenios atrás, aunque sería impreciso establecer una fecha exacta. De lo que se tiene certeza, es que incluso los egipcios hacían uso de lubricantes.

De acuerdo a lo reseñado en el portal español Calor y Frío, esa civilización utilizaba las grasas de animales para evitar la fricción de sus carruajes y en sus herramientas de construcción. 

Más adelante empezaron a ligar esas grasas con cal y aceites vegetales.

Con la aparición de las primeras máquinas y motores a vapor, y la llegada de la Revolución Industrial, las necesidades de lubricación fueron más exigentes: las grasas animales y aceites vegetales no serían suficientes, entonces empezaron a utilizarse lubricantes a base de jabones metálicos de sodio, aluminio y bario.

Sin embargo, no fue hasta mediados del siglo XX cuando aparecen los lubricantes un poco más modernos a base de litio, que fueron llamados “grasas multiusos”, específicamente aplicadas a vehículos a motor y máquinas industriales.

Aunque los aceites vegetales y animales lubricaban perfectamente, no eran estables, se oxidaban demasiado rápido y se descomponían en un abrir y cerrar de ojos. 

Aquí es donde entran los aceites minerales, derivados del crudo de petróleo, que en la actualidad son los más utilizados.

Tipos de lubricantes industriales

Hoy en día son tantas las industrias que existen, con funciones tan variadas, que es inevitable que los fabricantes de aceites lubricantes sigan trabajando por perfeccionar fórmulas que atiendan las necesidades específicas de lubricación de cada pieza.

Por eso en el mercado se encuentran diversos tipos de lubricantes para aplicaciones industriales, en diferentes estados de la materia.

 

A continuación, te explicamos algunos de ellos.

 

Lubricantes Sólidos

Son utilizados en procesos donde existen dos estados de fricción: sólida y fluida. Al haber fricción mixta, los lubricantes sólidos son empleados para soportar condiciones extremas de temperatura y carga.

Aunque estos lubricantes tienen varias presentaciones, lo común es que los encuentres en polvos, como la pulverización de grafito, la pulverización de disulfuro de molibdeno (Moso2), la pulverización de silicona seca y la pulverización politetrafluoroetileno (PTFE, comercialmente conocido como teflón).

Entre otros lubricantes secos se encuentra el nitruro de boro hexagonal (hBN, conocido como cerámica), y el cerflón, la unión en una sola partícula del PTFE con el hHB.

¿Dónde suelen utilizarse los lubricantes secos? Generalmente en maquinarias de altas cargas a escala industrial. También son aplicados en varillas roscadas, barras de acero, rieles de impresoras y cerraduras. 

La única desventaja de los polvos es que suelen sedimentarse.

 

Sin embargo, poco a poco algunas empresas se han encargado de ir corrigiendo este problema. Lo mejor será que compruebes con tu proveedor que tu lubricante es capaz de dispersarse.

 

Lubricantes Grasas

El uso de grasas en la actualidad es una de las más comunes en el ámbito industrial. Tiene varios usos ya que posee una gran capacidad de adaptación.

Estos lubricantes están compuestos por una base de aceite mineral o sintético y un espesante. En ocasiones se pueden encontrar partículas de lubricantes adicionales como el disulfuro de molibdeno, el grafito o el PTFE.

Una de las razones por la cual muchos escogen los lubricantes en grasas es porque se desenvuelven bien tanto en ambientes húmedos, secos, corrosivos y polvorientos. Además, funcionan bien bajo diversas velocidades, cargas y temperaturas.

Generalmente se aplican en piezas como cadenas, rodamientos, articulaciones y engranajes.

A que se adhieren a las superficies son usadas también como lubricantes selladores de contenciones como agua y polvo. También es posible que algunos utilicen las grasas para evitar el daño y corrosión sobre estas superficies, como si fueran barreras protectoras.

 

Ojo, debes tener mucho cuidado de utilizar grasas cuando se trata de mecanismos con piezas muy finas y que trabajen a velocidades altas, ya que este tipo de lubricantes podrían resultar demasiado espesos y lo menos que quieres es ocasionar un mal funcionamiento por resistencia al movimiento del conjunto mecánico.

 

Lubricantes Aerosoles

Se aplican generalmente en talleres con fines de mantenimiento rápido. Pueden llegar a tener mucha capacidad de penetración, pero suelen ser ineficientes cuando se trata de maquinarias más complejas.

Un lubricante en aerosol, o revestimiento, funciona perfectamente para piezas de tamaño modesto como cerraduras, engranajes pequeños, candados y correas. 

Son similares a la pintura, ya que forman una película delgada sobre una superficie con asperezas, disminuyendo la fricción que pueda generarse. Además, tienen mucho en común con los lubricantes secos ya que también están compuestos de grafito, disulfuro de molibdeno y politetrafluoroetileno.

La diferencia es que se mezclan con un disolvente, como el alcohol, que se evapora después de la aplicación.

 

Lubricantes Industriales

Los aceites para aplicaciones industriales son los reyes del mercado en este sector. Uno de los principales beneficios, es que están compuestos por cadenas de polímeros que, por lo general, tienen una alta resistencia mecánica.

Además, al igual que los lubricantes para vehículos, los aceites industriales están hechos a base mineral, base semisintética o sintética.

Estos últimos, los sintéticos, son la alternativa preferida ya que es posible añadirles aditivos capaces de potenciar propiedades específicas, lo que representa una gran ventaja en comparación con otros lubricantes.

Si todavía no lo tienes claro, acá te dejamos una lista con más beneficios de los aceites industriales sintéticos:

  • Se descomponen en menos tiempo.

  • Contribuyen al ahorro energético.

  • Funcionan en un rango de temperatura más amplio.

  • Alta resistencia a la oxidación.

Una última cosa que destacar sobre los aceites industriales sintéticos, es que pueden aplicarse, prácticamente, en casi cualquier maquinaria.

 

Se usan comúnmente en rodamientos industriales, herramientas de corte industrial, compresores de aire, cajas de engranajes, entre otras máquinas.

 

Lubricantes Industriales biosintéticos: el futuro

En la actualidad cada vez hay más fabricantes de aceites industriales preocupados por el impacto ambiental.

Es por ello que surgieron los lubricantes biosintéticos que, en vez de tener una base mineral (como los aceites sintéticos tradicionales), tienen una base biodegradable y renovable.

La magia de estos lubricantes ocurre en la forma en que trabajan algunas moléculas que tienen un alto índice de viscosidad natural. Un buen ejemplo son las moléculas de las semillas de algunas plantas que contienen aceites  que funcionan como reservas de energía, cuya viscosidad es adaptable en temperaturas extremas.

Aunque los lubricantes sintéticos son relativamente nuevos, y todavía no dominan el mercado, el desarrollo tecnológico de estas técnicas de producción no ha cesado.

Se espera que en un futuro no tan lejano tengan una presencia notoria en la industria.

¿Te sirvió este artículo? Quizá te interese leer: “Tu carro ya está viejo, deberías cambiar a un lubricante más viscoso” y otros mitos de la industria.

 

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La mayoría de la gente sabe que los aceites lubricantes son necesarios para que un motor funcione sin problemas, pero no saben exactamente qué deben buscar al elegir uno. En este artículo, lo desglosamos para que sepas exactamente qué buscar al elegir un aceite..

¿CÓMO FUNCIONAN LOS LUBRICANTES?

Lo principal que debes entender de los lubricantes es que son líquidos que se aplican a la superficie de las partes móviles del motor para reducir la fricción y el calor. 

Funcionan rellenando los huecos microscópicos entre las superficies metálicas a medida que se deslizan unas sobre otras. Además, contribuyen con el ahorro de combustible y alargan la vida de tu motor.

Básicamente, sin un aceite lubricante las piezas metálicas se desgastarían rápidamente debido a los altos niveles de fricción que experimentarían al moverse.

IMPORTANCIA DE LA VISCOCIDAD DEL ACEITE

Los lubricantes están clasificados de acuerdo a su viscosidad. Ésta determina la resistencia del aceite, es decir la facilidad con la que se desliza por el motor a determinada temperatura para protegerlo.

La medición de la viscosidad está determinada por la SAE (Sociedad de Ingenieros Automotrices, por sus siglas en inglés), quienes se encargan de establecer el grado de viscosidad de un lubricante según su rendimiento bajo diversas temperaturas.

Con el frío, los aceites se hacen más espesos y es más difícil que fluya por el motor; con el calor, el lubricante se hace más líquido, recorriendo las piezas mecánicas sin problemas. 

Entre más viscoso, más fricción se genera en la caja de combustión, por lo tanto, se produce más desgaste en el motor. 

Pero, ¿qué pasa si el aceite se diluye excesivamente por el calor? 

Ningún extremo es bueno. Así que, si adquieres un lubricante con poca resistencia a altas temperaturas, sobre todo en climas cálidos, estarías dejando a tu motor indefenso ante la fricción.

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QUÉ SIGNIFICA LA W EN EL LUBRICANTE

Los aceites multigrados, que funcionan en climas fríos y cálidos, llevan marcados dos números separados por la letra W y un guion. El dígito que acompaña la W no significa “weight” (peso en inglés), sino “winter” (invierno) y, entre más bajo sea, más sencillo será el arranque de tu motor. 

La viscosidad del aceite en caliente la señala el segundo número después del guion. Si el aceite es monogrado, es decir, que funciona con una sola temperatura, entonces solo indicará un número. 

Ejemplo:

-Aceite lubricante multigrado: SAE 15w-50.

-Aceite lubricante monogrado: SAE 50..

LUBRICANTES MINERALES, SINTÉTICOS Y SEMISINTÉTICOS

Los aceites lubricantes también pueden clasificarse según su realización. En la actualidad existen tres tipos (minerales, sintéticos y semisintéticos), cada uno con componentes particulares que los hacen más o menos adecuados para algunos vehículos. 

A continuación, te explicaremos las ventajas y desventajas de cada uno:

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ACEITE MINERAL PARA MOTOR

El aceite mineral es el lubricante más básico del mercado automotor. Como proviene del petróleo crudo, es necesario que para su obtención atraviese los procesos de destilación y refinamiento.

Los lubricantes a base mineral entraron en funcionamiento en el siglo pasado, en pleno apogeo por la comercialización de automóviles. Por tanto, están diseñados para cubrir las necesidades de motores más antiguos. 

Si quieres adquirir un aceite mineral no puedes pasar por alto las siguientes ventajas y desventajas: 

  • Como están compuestos químicamente de forma heterogénea, no son capaces de soportar temperaturas elevadas. 
  • Son más baratos que los sintéticos.
  • La vida útil de estos lubricantes es más corta que la de los aceites sintéticos, por lo que requieren de cambios más frecuentes. 
  • No cubren las necesidades de motores modernos. 
  • Deben añadirse aditivos para que el motor esté protegido.

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LUBRICANTES SINTÉTICOS

Los lubricantes sintéticos fueron desarrollados inicialmente para máquinas industriales y, cuando por fin se adaptaron para el sector automotor, trajeron consigo una serie de beneficios que los posicionaron como aceites más atractivos del mercado.

A diferencia de los lubricantes a base mineral, los aceites sintéticos están fabricados con componentes de petróleo modificados. Aquí te explicamos algunas ventajas que no puedes ignorar:

  • Mayor resistencia al calor: Como la estructura molecular de los aceites sintéticos es mucho más uniforme que la de lubricantes a base mineral, son más resistentes al calor. Suelen recomendarse para vehículos de trabajo severo y carga pesada, o cuyos motores están expuestos a elevadas temperaturas. 
  • Durabilidad: Al no evaporarse como los lubricantes convencionales, los intervalos de cambio son más extendidos.
  • Ahorro de combustible: Como el motor no realiza tanto esfuerzo, el consumo de combustible es menor. Esto se debe a que los aceites sintéticos son más eficientes ante la fricción entre las piezas mecánicas. 
  • No requiere aditivos: Algunos fluidos de base sintética ya incluyen aditivos, lo que permite tener, con un solo producto final, que el motor esté protegido. 

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ACEITES LUBRICANTES SEMISINTÉTICOS

Los aceites semisintéticos, también conocidos como mezcla sintética, son una especie de híbrido entre los aceites minerales y los sintéticos. 

En cuanto a calidad, lo mismo que con el costo, se encuentran justo en la gama media del mercado: funcionan mejor que los aceites minerales, pero no tanto como los lubricantes sintéticos.

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¿QUÉ SON LOS ADITIVOS?

Son sustancias químicas que se añaden al lubricante base (mineral o sintético) para potenciar sus capacidades de protección. 

Cada aditivo tiene un beneficio específico, los más comunes son:

  • Antiherrumbre y anticorrosión: Evitan que se produzca la herrumbre (oxidación) en la caja de combustión, formada por la presencia de aire en el motor. También evitan la corrosión de sus paredes y piezas metálicas.
  • Detergente: Estos aditivos ayudan a conservar el motor limpio, manteniendo en suspensión las partículas contaminantes que se producen por la combustión.
  • Antidispersante: Ayuda a que esas partículas suspendidas por el detergente se dirijan al filtro del motor. Tanto el detergente y el antidispersante evitan que se formen depósitos de lodo en la caja de combustión.
  • Antioxidante: Los antioxidantes retardan la degradación del aceite ocasionada por la oxidación. Es decir, evitan que las propiedades del lubricante pierdan su efectividad prematuramente, haciéndolos más duraderos. .

 

¿SE PUEDEN MEZCLAR LOS ACEITES LUBRICANTES?

Debes tener mucho cuidado. Como ya habrás visto, existe una gran variedad de aceites lubricantes, cada uno compuesto químicamente para motores específicos, así que mezclarlos podría ser peligroso para el rendimiento de tu vehículo.

Si te encuentras en una situación de emergencia, en primera instancia, debes saber que, al mezclar un aceite de base mineral con uno sintético, estarás restándole calidad a las propiedades de éste último. 

Por otro lado, si mezclas dos aceites con la misma base, debes asegurarte, sobre todo, que sean para el tipo de motor adecuado y con el mismo grado de viscosidad. 

Por último, debes tener en cuenta la posibilidad de que una mezcla de lubricantes genere una reacción desfavorable para tu motor, porque existen aceites con formulaciones químicas incompatibles.

¿CADA CUÁNTO HACER UN CAMBIO DE ACEITE?

Ya sabes que el aceite es un fluido indispensable para el buen funcionamiento de tu vehículo, por eso debes asegurarte de hacerle los cambios en el momento adecuado.

La información específica la encontrarás en el manual del fabricante, pero también puedes guiarte por el kilometraje recorrido de tu carro.

Los carros, por lo general, requieren cambios de aceite cada 15 mil kilómetros, si se trata de un lubricante a base mineral, y de 20 a 30 kilómetros si se trata de aceites sintéticos.

Las motos, en cambio, como tienen un cárter más pequeño, requieren de un cambio de aceite lubricante cada 6 mil kilómetros aproximadamente.  

Otros indicadores para saber cuándo necesitas un cambio de aceite

  • El vehículo tarda en acelerar.
  • El motor hace más ruido de lo usual (pistoneo).
  • Humo espeso de color gris o negro por el tubo de escape. 
  • Olor excesivo a aceite dentro del vehículo.

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EL TIPO DE ACEITE PARA CADA MOTOR

Cada lubricante está diseñado para diferentes tipos de motores. Por eso, si tu vehículo se alimenta de gasolina, es fundamental que elijas un lubricante dedicado a motores a gasolina. Si, por el contrario, funciona con diésel (gasoil) o gas natural, entonces debes escoger un aceite especial para cada caso.

Sin embargo, debes ser todavía más selectivo. Dos vehículos pueden alimentarse del mismo combustible, pero poseer motores totalmente diferentes. 

Es el caso entre el motor de un carro antiguo y el de un auto moderno. Este último ha evolucionado con el tiempo en diseño y mecánica para ofrecer un mejor desempeño, por lo que es lógico que requiera de un lubricante distinto al de un motor más viejo.

Lo mismo ocurre si comparamos el motor de una motocicleta con el de un auto: encontraremos amplias diferencias que te mostraremos más adelante.

ACEITE PARA MOTOR DIESEL

Los motores diésel suelen utilizar aceites con niveles de viscosidad más altos que otros tipos de aceites.

Esto se debe a que los motores a gasoil trabajan a temperaturas más bajas en comparación con la gasolina o el gas natural, además de que están diseñados para trasladar cargas pesadas y requieren de mayor esfuerzo en la caja de combustión. 

Un aceite SAE 15W-40, como el que tenemos disponible en Chronus Oil, le proporcionará a tu vehículo a diésel la protección que necesita para funcionar sin problemas. También puedes encontrar otros grados de viscosidad en el mercado como los lubricantes SAE 10w-50 y 25w-60.

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ACEITE PARA MOTOR A GASOLINA

¿Sirve el aceite de carro para moto? Esta pregunta es una de las más comunes en cuanto a lubricantes a gasolina se refiere, así que es normal que también tengas esa duda. 

Como te explicábamos arriba, aunque dos vehículos utilicen gasolina, las características de sus motores son diferentes, por lo tanto, requieren distintos lubricantes. 

Aquí abajo te explicamos algunas de las principales diferencias entre un vehículo y otro, que te ayudarán a comprender mejor por qué no debes usar aceite de carro para tu moto, y viceversa:

  • Cantidad de revoluciones

Las motos tienen entre 14 mil 500 y 20 mil revoluciones por minuto (rpm). En cambio, los carros convencionales alcanzan hasta 7 mil revoluciones por minuto.

  • Embrague

Los lubricantes para motos son fabricados de modo que también protejan el embrague (conjunto de discos que sirven de conexión mecánica entre el motor y la transmisión de la rueda trasera). 

Si utilizas aceite de carro, el embrague podría verse severamente afectado. 

  • Caja

La caja de motor de los automóviles es mucho más grande que la de una motocicleta, donde cabe menos lubricante. Por ello, las motos demandan cambios de aceites con más frecuencia. 

  • Temperatura

A diferencia de los carros, la temperatura en una moto es mucho más volátil. Como esta máquina de dos ruedas puede alcanzar hasta los 300ºC, suelen tener un sistema de enfriamiento de doble circuito (refrigeración del motor y refrigeración por aire).

Por eso, los lubricantes para motos deben permitirle al motor disparar el calor con más facilidad, para que el vehículo tenga un fácil arranque.  

Los fabricantes de aceites tienen en cuenta todas estas variantes en los diferentes motores para poder utilizar los aditivos que precisa cada vehículo. Si aplicas lubricante de moto para tu carro, entonces las piezas mecánicas del motor también estarían expuestas a daños. 

En Chronus Oil puedes encontrar lubricantes dedicados para carros, adaptados a las necesidades de cada motor.

Entre ellos: SAE 5w-20, 5w-30, 15w-40 y 20w-50.

ACEITE PARA MOTORES A GAS NATURAL

Los aceites para autobuses y camiones a gas natural requieren la mitad de los aditivos que un vehículo a diésel (y un tercio menos que los que se alimentan de gasolina).

Sin embargo, es cada vez más común ver cómo se aplican aceites para motores diésel en motores a gas, pero, como ya hemos reiterado en este artículo, usar el mismo lubricante en vehículos que se alimentan de diferentes combustibles puede ser devastador.

Algunas de las consecuencias en camiones y autobuses incluyen: 

  • Desgaste de pistones.
  • Residuos en la cámara de combustión.
  • Válvulas quemadas por formación de ácidos.
  • Bujías con depósitos de carbón.

Todo el daño es fácilmente perceptible si tu camión desprende un espeso humo gris por la válvula de escape y hace un ruido molesto cuando acelera en cada semáforo (el conocido pistoneo).

Esto sucede porque la combustión del gas natural alcanza mayores temperaturas que la gasolina o el diésel, lo que ocasiona una acumulación excesiva de nitrógeno y óxido que pueden ser controlados con el lubricante correcto.

¿QUÉ SIGNIFICA EL API EN LUBRICANTES?

Al igual que el SAE, el índice API en los aceites para motor es de gran importancia al momento de elegir un aceite para motor. 

Se trata del indicador del Instituto de Petróleo Americano (API por sus siglas en inglés). Si entiendes la nomenclatura de este clasificador internacional por excelencia, entonces sabrás para qué sirve cada lubricante.

Lo más práctico de este índice es que categoriza los aceites de acuerdo al tipo de motor y el año de fabricación del vehículo, convirtiéndolo en la mejor guía de selección. 

A continuación, te desglosaremos las nomenclaturas más comunes:

CATEGORÍA S, MOTORES A GASOLINA

Fueron ideados, en primera instancia, para motores a gasolina y diésel, pero luego su uso se especializó únicamente para vehículos de combustión a gasolina

  • SA: Constituyen la primera generación de lubricantes de calidad para vehículos. Estaban diseñados para ser utilizados en carros de hasta cien años de antigüedad, por lo que no se recomienda su uso actualmente. 

En el manual del sitio web oficial de API, lo describen como un aceite sin aditivos y “obsoleto”, no apto para carros fabricados después de 1930

Incluso, advierten que podría causar daños en los motores modernos.

  • SB: Servían para motores a gasolina de trabajo ligero, introducido al mercado en los años 30. Significaron un gran avance para la época al proporcionar protección mínima contra el desgaste, la oxidación y la corrosión de rodamientos.

El manual API también los considera obsoletos y dañinos para modelos automovilísticos posteriores a 1951.

  • SC: Este lubricante también funcionó para camiones a gasolina de modelos desde 1964 hasta 1967. 

Su uso no es común en la actualidad, pero existe la posibilidad de que tu mecánico especializado recomiende su aplicación si tu carro o camión es muy antiguo. 

La composición química de los lubricantes de esta nomenclatura ofrecía capacidades antidesgaste, protección contra herrumbre y corrosión, además de control de depósitos en temperaturas altas y bajas. No obstante, debes recordar que no es suficiente para motores posteriores a 1967. 

  • SD: Se trata de una mejora del lubricante anterior, ideada para autos de 1968 hasta 1971. Es posible aplicar en clasificaciones anteriores, cuando el manual de uso de un vehículo recomienda aceites API SC o API SB.
  • SE: Este aceite lubricante no es aplicable a motores fabricados después de 1979, pero sí a motores de carros y algunos camiones de años anteriores, es decir, se pueden utilizar en vehículos que requieran API SD y API SC. 

En el sitio oficial del API también lo describen como “obsoleto”.

  • SF: Los lubricantes de esta nomenclatura sirven para modelos a gasolina de 1988 o inferiores. 

Debes ser precavido si tienes un vehículo de ese año porque estos aceites son de vida útil corta y no ofrecen la protección necesaria contra la acumulación de lodos en el motor.

  • SG: No es adecuado para carros con modelos posteriores a 1993. En el portal web del Instituto de Petróleo Americano advierten que tampoco ofrece protección contra la herrumbre, el desgaste por fricción y la acumulación de lodo en la cámara de combustión.

Estos lubricantes fueron usados en automóviles de pasajeros de carga ligera de 1989, y conservaban la compatibilidad con vehículos de nomenclaturas anteriores. 

  • SH: El API SH es casi obsoleto a nivel internacional, aunque en la región latinoamericana no se ha extinguido su aplicación, sobre todo en países donde el parque automotor no es tan evolucionado.

Funciona para vehículos a gasolina con motores anteriores a 1996. Aplicarlo a modelos del 2000 en adelante podría ocasionar graves daños.

Te puede interesar: “Tu carro ya está viejo, deberías cambiar a un lubricante más viscoso”  y otros mitos de la industria. 

● SJ y SL: Son los primeros aceites diseñados químicamente para cubrir las necesidades de automóviles a gasolina del siglo XXI. Tanto los lubricantes API SJ como los API SL son recomendadas en vehículos del 2001 y 2004 respectivamente, modelos que suelen verse todavía en las autopistas.

Los aceites SJ se aplican en vehículos de pasajeros, deportivos o camiones livianos del 96 en adelante, mientras que los lubricantes SL sirven para carros modernos, 4×4 y pickups.

  • SM y SN: Ambos fueron lanzados al mercado en 2010, aunque el SN es el más comercial. Su fórmula es la más moderna de todas, y no solo protege a los vehículos de años más recientes, sino que está diseñado para economizar combustible. 

Otra de las características principales de esta última línea de aceites es que protegen motores que requieren de combustibles contentivos de etanol (biocombustibles).

CATEGORÍA C, MOTORES DIESEL

CA: Para motores diésel de finales de los años 40 y la década de los 50, de trabajo ligero y moderado. Son lubricantes obsoletos que solo deben ser aplicados si el mecánico especializado recomienda su uso.

  • CB: Solían se los ideales para los camiones y autobuses de trabajo ligero y moderado que utilizaban combustibles de baja calidad.

Actualmente no se recomienda el uso de los aceites CB en motores diésel fabricados después de 1961.

  • CC: Fueron los primeros aceites en intentar combatir directamente el alto contenido de azufre del combustible, aunque no de manera eficiente. Lo utilizaban vehículos que se alimentan de gasoil, diseñados para un trabajo moderado o severo. 

Puede causar daños severos en modelos posteriores a 1990.

  • CD, CD-II y CE: El manual API advierte que estos aceites no son aptos para la mayoría de los vehículos diésel fabricados después de 1994.

Los aceites API CD eran recomendados en camiones diésel de aspiración natural y trabajo severo. También brindaban resguardo al motor contra el alto contenido de azufre, los depósitos de lodo y el desgaste.

Los CD-II, utilizados en motores diésel de dos tiempos, y los CE, en camiones de alta velocidad y carga pesada, también se consideran obsoletos. Sin embargo, en la actualidad, solo se aplican con la sugerencia de un mecánico especializado.

  • CF, CF-2 y CF-4: Aunque el sitio web de la API los considera obsoletos, pueden ser de utilidad para camiones diésel de dos tiempos que utilicen lubricantes monogrados.

Los aceites API CF salieron al mercado en 1994 y sirven para motores turbocargados, de aspiración natural o sobrecargados, con inyección directa o indirecta. No se recomienda en modelos superiores al 2009.

Como el número lo indica, los API CF-2 están adecuados para camiones diésel de carga pesada o ligera con motores de dos tiempos, mientras los lubricantes API CF-4 corresponden a motores de cuatro tiempos. 

  • CG-4: Se trata de un lubricante para motores diésel de cuatro tiempos. Generalmente son camiones o gandolas de carretera de carga pesada.

Fueron creados para que dichos vehículos cumplieran con los estándares de emisión de gases de 1994, sin embargo, al igual que los aceites CF, no se recomienda su uso en modelos posteriores a 2009.

  • CH-4: Para camiones de alta velocidad y a 4 tiempos. Los lubricantes API-C-4 son adecuados para combustibles diésel que varían en contenido de azufre de hasta 0,5% en peso. 

CI-4: Salió al mercado en 2002 para vehículos diésel de alta velocidad y trabajo severo. Lo novedoso de estos lubricantes es que cumplen con los estándares de emisión de gases de 2004 (implementados en 2002). 

Su composición química los hace capaces de proteger motores con sistema de recirculación de gases de escape (válvula EGR). Además, los aceites API CI-4 tienen componentes que permiten mayor control sobre el nivel de ácidos que produce el azufre en diésel (TBN).

Por otra parte, su implementación es compatible en motores de años inferiores, como los CD, CE, CF-4, CG-4 y CH-4, según lo indicado en el manual API.

Ahora que ya sabes más sobre cómo funcionan los aceites lubricantes y por qué es importante escoger el adecuado, recuerda que a la hora de decidir debes: 

  • Identificar qué tipo de combustible utiliza tu motor.
  • Seleccionar el rango de temperatura en el que lo utilizarás.
  • También debes considerar la edad y el kilometraje de tu vehículo.
  • Determinar si estás buscando un tipo de aceite lubricante con base mineral, sintética o semisintética.

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